jueves, 30 de junio de 2011

ENCUENTRO DE LA FAMILIA CALASANCIA

LONAS DE LOS FUNDADORES DE LA FAMILIA CALASANCIAEl Colegio escolapio de Getafe se prepara para el Encuentro de Jóvenes de la Familia Calasancia

Dentro de los actos de la JMJ Madrid 2011, el colegio escolapio de Getafe acogerá el miércoles 17 de Agosto el Encuentro internacional de Jóvenes de la Familia Calasancia.

Por primera vez en la historia, jóvenes de todos los colegios de escolapios, escolapias, calasancias y demás congregaciones de la familia escolapia nos reunimos en torno a Calasanz para una tarde-noche irrepetible.

“Arraigados en Calasanz” es el lema elegido por los organizadores de un evento que contará con la presencia de más de 1500 jóvenes provenientes de todo el mundo escolapio para celebrar el regalo de ser Familia Calasancia en la Iglesia: música en vivo, testimonios, actuaciones y la eucaristía como centro del encuentro nos invitarán a dar gracias por la vida que brota del carisma de Calasanz.

Desde los últimos días del mes de Junio, los fundadores y fundadoras de la Familia Calasancia saludan desde la fachada principal del colegio escolapio de Getafe a todos, y esperan ya  a los peregrinos y voluntarios que se vivirán esta gran fiesta escolapia.

Os esperamos en el Colegio la Inmaculada. PP. Escolapios, Plaza Felipe Scio 1, de Getafe el miércoles 17 de Agosto a partir de las 17.00h.

sábado, 28 de mayo de 2011

HABLAR DE DIOS... HABLAR CON DIOS

En los últimos días he leído varias entradas y en todas ellas aparecían frases alusivas a la oración, no a una oración recitada en voz alta, sino a esa que nace del corazón, cuando la atención se vuelve hacia Aquel que nos regala todo… cuando en medio del ajetreo me paro y le doy gracias al Señor, o le pido algo; cuando sentada con la Biblia abierta entre las manos descubro una palabra que en ese momento se hace Palabra; cuando, en las noches de insomnio aprovecho para rezar el rosario con los ojos cerrados, esperando a que llegue el sueño… Son tantos momentos, como pequeñas velas que, a lo largo del día, van llenando de luz la jornada, y que, por la noche, al echar la vista atrás descubren el camino recorrido.
Para mí, que he de hablar de Dios son imprescindibles esos momentos en los que hablar con Dios.

lunes, 15 de noviembre de 2010

LO QUE DIOS ME PIDE

Lo que Dios me pide no es que sea una persona irreal, pura y magnífica; lo único que Dios quiere es que, con tus fuerzas y flaquezas, te dejes enamorar, seducir por el Cristo pobre y humilde que te está esperando, y que te conviertas en testigo y transmisora de ese amor. 

Dios quiere que vivas conforme al Evangelio. En realidad la voluntad de Dios no anula nuestra voluntad, ni nuestra libertad, sino que pasa por ellas. Lo que Dios quiere y sueña, para tu vida, es la capacidad de vivir con dignidad y -supuesta la dignidad de las situaciones humanas- abiertos a una trascendencia que nos devuelve al mundo para vivir en él construyendo el Reino; de acuerdo con la lógica de un amor que se refleja en Jesús de una forma definitiva: el amor pascual. Cada uno, en función de su vida, educación, carácter, historia y circunstancias, lo vamos concretando, descubriendo cuál es la opción en la que más plenitud podemos vivir esa vocación común. Dejándonos guiar también por lo que lo que el Espíritu de Dios suscita en nostros.
En nuestras opciones, nuestra familia, nuestros trabajos, la manera que elegimos vivir... (sí, también se trata de elecciones personales), buscamos esa voluntad de Dios. Pero una voluntad que pasa también por nuestra propia voluntad -seducida por el Evangelio- y nuestra libertad. Hay una vocación común de la humanidad entera querida y creada por Dios; y una concreción particular, exclusiva, mía; que tiene mucho que ver con mi manera única y definitiva de ser, de amar, de sentir, de vibrar, de luchar, en el contexto y tiempo en que me ha tocado vivir.


La clave no está en hacer muchas o pocas cosas, no siquiera en tener éxito en el intento, en el proyecto, en la huella... sino en amar. Vivir con una pasión que nos empuje a arriesgar, a emprender, a dar todo lo posible, y a veces un poco más. No por voluntarismo. No porque "hay que" hacerlo. No por una obligación impuesta que termina convirtiéndose en arma arrojadiza contra uno mismo y contra todos. Porque algo te quema por dentro, y te dice que es posible. Porque cuando das un paso, luego viene otro, y otro, y otro más, y con ellos la alegría honda. Porque la vida es para darla, y eso no tiene que ver con cómo morir, sino con cómo vivirla. Buscando. Amando. Creciendo por dentro y construyendo por fuera. Dejándose envolver por un Dios distinto.

Ignacio de Loyola, nunca solo. José Mª Olaizola